Después de 2 años, millones de dólares y muchos recursos puestos a su disposición, Mueller ha concluido que no tiene suficiente evidencia para procesar a Trump por obstrucción de la Justicia, ni tampoco respecto a la colusión con Rusia. Los deplorables trumpistas celebran, el Presidente se congratula y su equipo llena el ciclo de noticias con mensajes y alabanzas a su Dios Anaranjado.

Vivimos en un estado de derecho y tenemos que aceptar el hecho de que lo que no se puede probar no puede servir de base para una acusación, y menos para una condena. Sin embargo, todos sabemos que el no poder probar algo no es justificante suficiente de la inocencia de su ejecutor.

A estas alturas, hasta la mayoría de los partidarios de Trump -sí, esos mismos que hoy danzan eufóricos- está plenamente convencida de que hubo COLUSIÓN con Rusia. Si yo dirijo un equipo, no es posible que mi Gerente, mi Abogado de muchos años, parte de mis asesores y asistentes cercanos se involucren en un tipo de conducta sistemática y repetida y que yo no esté enterado. Revisen la lista de las personas cercanas a Trump y vean cuántas de ellas han sido acusadas, condenadas, han hecho tratos y/o están cumpliendo condena en prisión. No, SIMPLEMENTE NO ES POSIBLE que Trump no estuviese al tanto.

Igualmente, a estas alturas a nadie le queda duda acerca del carácter patriarcal y manipulador de Donald Trump… Entonces, ¿alguien en su sano juicio puede pensar que Donald Trump Junior se reunió con la abogada rusa en la Torre Trump sin el consentimiento, y más aún, sin el conocimiento de Trump? Por supuesto que no, todos sabemos que es culpable, pero la asquerosidades del poder y del dinero se extienden a la justicia, o bien para impedir que haya pruebas, o bien para ocultarlas una vez aparecen.

¿Alguien en su sano juicio puede pensar que el despido de James Comey, ex Director del FBI, por parte de Trump es un acto ingenuo y no una clara obstrucción de la justicia? Pues seguramente no.

No queremos cuestionar en estas líneas la integridad de Mueller o su equipo, pero nos sentimos en el total y absoluto derecho a cuestionar la integridad y la limpieza del sistema judicial estadounidense, que cada vez parece proteger más a los que más tienen.

Lindo negocio el de ser rico y poderoso. Lindo poder defecarse encima de millones de personas…, pero más lindo será el día en que paguen por todo. Sólo debemos ser capaces de votar por el candidato adecuado en el 2020. Hasta ese momento, respiremos profundo y reunamos fuerzas.