Difícilmente Estados Unidos pueda llegar a tener un Presidente más noble y más dedicado a la gente humilde, al estadounidense de a pie, que Barack Obama. Sin embargo, y aún con todas las cosas buenas que nos legó, no logró ni la décima parte de lo que se propuso. ¿Por qué? Cabría preguntarse.

Pues bien, la respuesta es más simple de lo que parece: no son los famosos TRES poderes los que gobiernan nuestra nación. Son las CORPORACIONES. Sus accionistas principales y sus directores ejecutivos están convencidos de que ELLOS, no el Congreso, no el Presidente y su Gabinete, no nadie más, son los que saben qué conviene y qué no a este país y al mundo. Su creencia no está basada ni en principios ni en dioses o religiones. Está basada en las GANANCIAS.

Todo lo que proporcione más ganancias a ellos y sus accionistas, ES BUENO. No importa cuántos sufran en el camino. Sólo eso es bueno. Y todo lo que se inmiscuya en esa sagrada meta, pues ES MALO. Así de sencillo.

Pero para garantizar que sólo lo bueno ocurra, ellos aportan enormes cantidades de dinero a los candidatos a todos los niveles (republicanos y demócratas), desde los distritos hasta los Jueces, la Presidencia y el Congreso. Ellos deciden quiénes ocupan los cargos y, por supuesto, luego se cobran el “favorcito” haciéndoles aprobar leyes y regulaciones que los beneficia exclusivamente a ellos. Y logrando que nuestro sistema no sea la “democracia de la voluntad popular” sino “la democracia del compromiso“, que es sinónimo de la voluntad de unos pocos: los PODEROSOS.

Podemos tener buenos jueces y congresistas, incluso un bien intencionado Presidente, que si no logra romper esa DEPENDENCIA no podrá lograr nada más, al menos ningún cambio sustancial que nos beneficie a tí y a mí, porque tú y yo no figuramos en la ecuación de Washington, excepto cuando nos inundan de promesas para ganar nuestro voto. Una vez se cierran las urnas, ya no contamos más, excepto como fríos números de análisis y estrategias.

Por eso necesitamos a alguien como Tom Steyer, alguien a quien no puedes acusar de comunista porque más capitalista no puede ser. Alguien a quien no podrán comprometer porque no necesita su dinero. Alguien que conoce como funcionan las corporaciones, desde adentro. Y que lleva más de 10 años luchando contra ellas y logrando victoria tras victoria. Demos a ese hombre la confianza del poder que se confiere a quien habita en la Oficina Oval y veamos a Estados Unidos en camino del verdadero cambio, el de la ESENCIA y no el de los COSMÉTICOS.

Valga en este sentido que veas este video de sólo 30 segundos, donde ratifica su compromiso con lo que arriba enunciamos. Un compromiso que está adquiriendo forma de un REFERENDO NACIONAL para que como pueblo, expresemos nuestra voluntad.

Abajo encontrarás la transcripción.

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TRANSCRIPCIÓN AL ESPAÑOL:

Nuestra democracia está bajo ataque. Ha sido comprada por las corporaciones, que ponen las ganancias por encima de las personas. Yo he estado peleando con las corporaciones y ganando durante 10 años. Yo confío en que la gente, no los políticos en Washington, pueden arreglar esto.

Como presidente, estableceré un referéndum nacional para que se escuche la voz de ustedes. Y estableceré límites de mandato para el Congreso, para garantizar que los políticos se centren más en USTED que en ser reelegidos.

Soy Tom Steyer y apruebo este mensaje. Hagamos que el cambio suceda”.