A veces, en estas interminables noches sin dormir peleando por ese mundo mejor que pedacito a pedacito podemos construir me río de algunos amigos. Lo confieso. Me río, pero no me burlo.

Me río y los respeto extraordinariamente. Me río y sólo espero tranquilo el momento en que se den cuenta de que ellos son más REVOLUCIONARIOS y más SOCIALISTAS que yo, aunque -por todo lo que han vivido y lo que les han inculcado- les tengan temor a esas dos palabras…, que en realidad nada tienen que ver con sus temores, con las experiencias que los (o que “nos“) atormentan, sino con esa lucha por la JUSTICIA SOCIAL que llevan muy dentro y que ha marcado sus vidas, para bien y contra todos los males.

Los nombres, los términos, las etiquetas, las dichosas definiciones teóricas, no importan. Importa sólo la posición que asumimos ante diversos temas esenciales de la vida: ¿Queremos un Partido único que se erija en juez y censor de la sociedad?…, pues casi todos los que visitan este muro dirán que no. ¿Queremos la Propiedad Social sobre los medios de producción como un absoluto económico? Pues seguramente también diremos que NO.

¿Queremos una sociedad más justa, mejor distribuida, con menos explotación? ¿Queremos que la Salud y la Educación sean DERECHOS de los humanos y no un privilegio de los que tienen más? ¿Queremos que toda persona que trabaje gane un salario digno que le permita, al menos, adquirir la Canasta Básica?

¿Queremos que la mujer y el hombre, el negro, el blanco, el mestizo y el amarillo, el hetero y el homosexual, el católico, el protestante, el musulmán, el judío y el ateo ganen lo mismo por un trabajo hecho de la misma manera en igualdad de condiciones y que sean respetados y tomados en cuenta por igual?

¿Queremos que el Gran Capital saque sus garras de la política y deje de comprar Senadores, Congresistas, Jueces y leyes?…, en fin, ¿Queremos que la Justicia Social se imponga como Ley de la Tierra y que preservemos el único Planeta que nuestros hijos pueden heredar para criar y hacer crecer a sus hijos?

Pues si la respuesta a todas esas preguntas es , tenemos que saber que esa sociedad se llama “SOCIALISMO DEMOCRÁTICO” (o capitalismo menos hijoepu…, o mejor distribuido) y que la única manera de llegar ahí es mediante una REVOLUCIÓN, porque los poderosos, los oligarcas de la infinita avaricia y los degenerados que detentan tanto poder, nos han demostrado, con creces, que jamás cederán ni un ápice de sus ventajas a no ser por la FUERZA.

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