Y bien, han pasado unas horas y toca hablar sobre el esperado DEBATE entre Bernie Sanders and Joe Biden anoche. Podríamos resumirlo en unas pocas palabras: está claro quién lucha por qué y quién representa a quién. Punto. Si eres un renegado de Trump, pero aspiras a mantener el status quo, o si eres un demócrata que quiere cambios, pero no muy drásticos que alteren el estado de las cosas e incomoden a los poderosos, pues vota por JOE BIDEN.

Si eres de los fastidiados, de los que no puede esperar más, de los que lleva 80 años sobrado de promesas incumplidas y «mejoras incrementales» que no traen más que más pobreza para los fastidiados y ya estás harto del sistema, de los defensores del sistema y la forma en que hacen las cosas, pues vota por BERNIE SANDERS.

No ocultemos más en la arena la cabeza como el avestruz. No juguemos más a «Hipocresía 101«. No más caras de poker. Pongamos las cartas sobre la mesa y a la vista de todos. Reconozcamos que NO queremos lo mismo. Que no estamos dispuestos a aceptar lo mismo, porque vivimos diferente, sufrimos diferente, y de una manera muy diferente pensamos resolver las cosas.

No es que tú seas malo y nosotros buenos, o viceversa. Es que vemos el vaso lleno o vacío desde diferentes perspectivas. ¿Quién tiene la razón? A lo mejor ni tú ni nosotros. Quizás todos estemos siendo igualmente fastidiados por el sistema y la única diferencia es que nosotros ya nos dimos cuenta y tú no.

Para UNOS, incluyendo a aquellos muy buenos que llamo y quizás siempre siga llamando «mis amigos«, se PUEDE ESPERAR… por las calendas griegas, por la bondad de los poderosos, porque un día, quizás a mil años luz de ahora, ellos se decidan a compartir un pedacito, una probadita, un granito de arena de su poder y su insaciable avaricia. Y está bien. No tenemos por qué pelearnos. Simplemente antes yo pensaba que estábamos en lados opuestos de la misma trinchera, pero después de escuchar al buen Joe anoche, ahora sé que estamos en trincheras diferentes.

Sí, diferentes. No te apures en rasgarte las ropas, ni en agredirnos con todas tus fuerzas. No estamos en la misma posición, pero te dejamos abierta la puerta si quieres entrar. De verdad que sí. Sin ironías y con la seguridad de que nunca te reclamaremos por lo que hiciste o dejaste de hacer. No pensamos que seas malo por estar en el otro bando. Preferimos pensar que eres muy bueno, pero no te has acercado a ver lo fastidiado que muchos viven, con salario mínimo, deudas estudiantiles, sin seguro médico o con uno que es una porquería.

Para OTROS, los relegados, los olvidados, los que nada tienen o tienen muy poco, los que en los últimos 80 años de bailes de intercambios de pareja entre tipos como Joe Biden, sólo han visto cómo su situación empeora, pues no hay más espera. Están hartos de tus alabanzas a la evolución, de tu complicidad con la involución, y están clamando por REVOLUCIÓN.

No la de las armas o los disturbios, no la de estúpidos atrincherados que no saben negociar ni ven el valor de ceder ciertas posiciones cuando es lo mejor para la mayoría, sino las del cambio REAL, el que genera PROGRESS y oportunidades para todos, no solo para la élite. ¿Todavía alguien cree que ellos, los magnates, los dueños del mundo, por los buenos deseos de Biden, por su carita de anciano bueno y comedido, nos van a dar un pedazo del pastel? No me joroben…

¿Vieron el debate, vieron como Joe llamó a los tipos de abajo que apoyamos a Bernie Sanders como «esos pequeños tipos«? Claro, porque los «grandes» para él son los de Wall Street, los que mandan en Washington y todos lo saben. Los que en medio de una crisis como la del Coronavirus (que ocupó la mayor parte del dichoso debate) cuando se ven en peligro de ganar este año $200 millones en vez de $750 millones, enseguida le dicen al Gobierno que necesitan ser rescatados… rescatados… con los dólares tuyos y nuestros, con los que pagamos de impuestos. Con los que pagamos tú y nosotros, o ¿se te olvidó que ellos, Facebook and Amazon, Walmart y los demás pagan menos de impuestos que and NOSOTROS?

Y Bernie está en contra. Y Biden está a favor.

Y así quedó mil veces claro en el debate. Pero tú quizás votes por Biden porque te han dicho, porque han metido millones de dólares para hacerte creer que Bernie es malo… Y claro que es malo, muy malo, porque por culpa de Bernie ellos, esos cabritos grandes a los que tú nada importas, no podrán comprar tres yates el año próximo, sino solo dos. Y no 10 casas para poner a la renta sino sólo 6 o 7. Y tú, ¿Cuántos yates piensas comprar y cuántas casas vas a poner a rentar? ¿Cuántas acciones vas a comprar?

Ante algo tan definitorio como salvar la economía, podemos ver la diferencia entre ambos candidatos: Biden quiere ayudar a los pobres, pero comienza por, y prioriza, el apoyo a los Bancos, al Gran Capital. Bernie también quiere salvar la economía, pero dice que le demos el DINERO A LOS DE ABAJO, a los que producen, a tí y a mí, a nuestras familias y hermanos… y cuando nuestro dinero circule comprando bienes y servicios, pues se salvarán los Bancos (quizás ganando un poco menos de lo que normalmente nos esquilman y esprimen). ¿Notas las DIFERENCIA? ¿Ves claro qué cosa será tener un Presidente Biden o un Presidente Sanders? Seguro no te han dicho que del rescate a los Bancos en el 2008, quienes salieron más fuertes y más ricos fueron los… los… los… ¿ya adivinaste? Los Bancos.

Y luego llegó al debate el PLANETA. Nuestro amable amigo Biden sigue creyendo que SUPLICANDO a la industria de combustibles fósiles, tratando de imponerles algunas regulaciones, siendo «ambiestalistamente» bravíos sin ofender a los dioses del capital, pues conseguiremos que ellos dejen de ganar algunos millones a costa de asesinar el planeta. ¿Tú lo crees?

Bernie no. Nosotros no. Sabemos que a estos parásitos, a estas víboras que están destruyendo la única casa que la civilización humana tiene para vivir, no los detendrá ningún proyecto de ley, pues ellos son los dueños de Washington, y sus cabilderos deciden qué ley se aprueba y cuál no.

La única forma de frenarlos es con un Presidente que se apoye en el pueblo, que sea capaz de convocar al pueblo, de lanzarlo a las calles si fuese necesario, para de verdad frenar a estos delincuentes planetarios… un presidente que NO LES DEBA NADA, que no haya aceptado su sucio dinero.

Y ese Presidente sería… ¿adivinaste? Pues Bernie Sanders, ese viejo incómodo, pedante, gruñón… y no el otro ancianito amable, bonito, comedido, que ha aceptado mucho dinero, mucho, de multi millonarios que luego irán a exigir el pago de sus favores.

Siendo totalmente sinceros, consideramos que luego de este debate hay que dejar a un lado los ataques de «DEMENCIA SENIL» a Biden, porque no demostró eso, aunque sus últimos dos meses decían otra cosa, pero no sería honesto seguir especulando con eso.

Y los dejaremos a un lado, en la misma medida en que los demás dejen a un lado los ataques a Bernie Sanders como «comunista» o «radical«. Exactamente en LA MISMA MEDIDA, pues si algo nos enseña la sociedad capitalista es a negociar acuerdos sobre la base del respeto mutuo y la igualdad de los participantes del trato.

No pretendan que lancemos FLORES cuando los otros solo lanzan FLECHAS. Mejor TODOS pongamos en nuestras manos la rama de olivo. Y la verdad. La incómoda verdad de los que están hartos, cansados, incómodos porque cada cuatro años les prometemos la luna mientras ellos aspiran a las estrellas, y si bien les va, les damos una pequeña probadita de poder llevar los hijos o los nietos a Disneylandia… una vez en la vida, para que ellos piensen que también son dueños de una porción del Cosmos y que son parte del capitalismo SALVAJE.

No sabemos si al final gane Biden. No sabemos si América recupere su sentido común y llevemos a Bernie a la presidencia. Votaremos juntos el 3 de Noviembre para SACAR a Trump, y luego seguiremos separados en cuanto a objetivos, hasta tanto nuestros argumentos, o la propia vida, te convenzan de que estás más cerca de nosotros que de los que mueven los hilos del poder, de la prensa, la televisión y las redes sociales.

En tanto, y sin pensar en ganar o no ganar, sólo tomando en cuenta nuestras conciencias, el grito desgarrador de un Planeta que se muere y la desafiante mirada de nuestros hijos, VOTEMOS mañana, pasado y el día después por el hombre que durante 40 años nos ha sido fiel, ha luchado por nosotros como león, y aún sigue en la campaña: #BERNIESANDERSPRESIDENTE2020.

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